La Inspiración
Las chimeneas de la azotea
En la azotea del Palau Güell, Gaudí convirtió por primera vez las chimeneas convencionales en auténticas esculturas arquitectónicas, anticipando un lenguaje que más tarde se convertiría en esencial en su obra. Las veinte chimeneas que coronan el palacio presentan formas, volúmenes y coronamientos diferentes, muchas de ellas revestidas de trencadís de cerámica, vidrio, mármol, piedra vitrificada y loza. Lo que debía ser un simple elemento funcional se transforma así en un paisaje de formas insólitas y policromadas, donde Gaudí empieza a experimentar con una idea que marcará buena parte de su arquitectura: convertir lo necesario en belleza, color e imaginación.