La Inspiración
Los pináculos de los apóstoles
Los campanarios de la Sagrada Família dedicados a los apóstoles culminan en pináculos cargados de simbolismo. Gaudí concibió estos coronamientos como una representación de los atributos de los obispos, sucesores de los apóstoles: la mitra con la cruz, el báculo y el anillo. Recubiertos de trencadís de mosaico veneciano, estos elementos transforman la parte más alta de las torres en una composición escultórica donde arquitectura, religión y ornamento se funden en una sola forma. Repetidos a lo largo de los campanarios, los pináculos convierten cada torre en una presencia singular dentro del perfil del templo, visible desde la distancia y llena de significado.
El icosaedro de los Evangelistas
Las cuatro torres de los Evangelistas rodean la torre central de Jesucristo y culminan en remates cargados de simbolismo. Justo debajo de las figuras del tetramorfo aparece un icosaedro, un poliedro de veinte caras que Gaudí incorporó al conjunto como una pieza geométrica y funcional. En su interior se alojan los focos que iluminan la cruz de la torre de Jesucristo, mientras que el exterior se reviste de trencadís en tonos dorados, ocres, amarillos y salmón. Repetido en cada una de las cuatro torres, este volumen convierte geometría, luz y ornamento en una sola forma, integrada en uno de los conjuntos más simbólicos de la Sagrada Família.