La Inspiración
Los Balcones — Las máscaras
Las barandillas de los balcones de la Casa Batlló son uno de los elementos más enigmáticos de su fachada. Gaudí las diseñó con formas ondulantes e irregulares que recuerdan máscaras, hasta el punto de que el edificio ha sido conocido popularmente como "la casa de las máscaras". Realizadas en hierro fundido de una sola pieza, sobresalen ligeramente de la fachada y parecen flotar sobre la superficie de piedra, vidrio y cerámica. Su apariencia ambigua, entre lo orgánico y lo fantástico, contribuye a convertir la fachada en un universo casi vivo, donde cada elemento despierta nuevas interpretaciones.
Coronamiento — La cruz de cuatro brazos
El coronamiento de la Casa Batlló está presidido por una torre de la que emerge una cruz de cuatro brazos orientados a los puntos cardinales, uno de los elementos más reconocibles de la silueta del edificio. Su presencia se integra con la cubierta ondulante, revestida de piezas cerámicas que recuerdan las escamas del lomo de un animal. Esta composición ha alimentado una de las interpretaciones más populares de la Casa Batlló: la leyenda de Sant Jordi, en la que la cubierta evocaría el lomo del dragón y la cruz podría representar la empuñadura de la espada clavada sobre él. Gaudí, sin embargo, nunca explicó de manera definitiva este simbolismo, dejando la obra abierta a la imaginación.